jueves, 29 de mayo de 2008

Confieso que he robado II

Como la neurona bloguera anda lenta aún y el ánimo algo down, decidí contar una anécdota ya que hace tiempo no lo hacía.
Me acordé que cuando conté lo de mi "descuido con la cartera", dije que no había sido la única vez, pero verán que así y todo soy totalmente inocente.
Entré al colegio super chica, tenía apenas 5 años recién cumplidos cuando fui a primero básico. vivía en Viña en esos años.
Era algo así como la mascota de las monjas (sí, fui niñita de monjas, pero me duró poco jajaja).
Me gustaba tocar la campana para salir a recreo, así que me llamaban unos minutos antes, salía de la sala y tocaba la campana... (shuta se me cayó el carnet, en esos años se tocaba campana y no el timbre como hoy).
Si me daba hambre, me iba a la cocina dónde preparaban el almuerzo para las monjitas y me comía el postre... (es cierto eso de que las monjas tienen buena mano para la cocina).
Si me daba sueño, salía de la sala y me perdía, pero ni tanto, todas sabían que me había ido a meter a la pieza de las monjas a pegarme una pestañeada. Claro, la primera vez que lo hice, movilicé a todo el colegio porque andaba perdida y luego me encontraron plácidamante dormida en la cama de sor Berta...
Yo he contado que siempre he sido seca pa' la pestaña.
En fin... ya me desvié del relato.
La cosa es que había una monja que era un as para el tejido... hacía una ropita de muñecas tan linda y su puesto estaba en la portería del colegio. Entonces todos los días, mientras esperaba a mi mamá, me quedaba fascinada mirando la ropa de bebé y de muñecas.
Un día, aparecí con harta plata!!! y le compré toda la ropa que me gustaba para mi "Pinina", una muñeca que aún conservo y con la que aprendí incluso a caminar..
A la monja le pareció raro que anduviera con los bolsillos llenos de plata, así que no halló nada mejor que esperar a mi mamá cuando llegara a buscarme.
Y mi santa madre que no entendía mi apuro por irme a la casa: "Mamá vámonos para la casa que tengo hambreee. Mamáaaaa vámonos poh"
Pero tampoco sabía porque la hermana quería hablar con ella a solas..
Y empezó el interrogatorio...
Monjita: señora, sabe que la Carola me compró muchas cosas? lo que me extraña es que una niña tan re chica ande con tanto dinero..
Yo sentada con las dos mirandome de hito en hito, dijo Papelucho..
Mi mamá: Carola... yo no te he dado plata, de dónde la sacaste?
Yo: ehh de por ahí, es que me la encontré...
La monja: hija, dónde específicamente?
Yo media acorralada: me la encontré botada en una sala, no había nadie así que es mía.
Y las tuve que llevar al lugar de los hechos... era la salita del kinder.
Explicación anexa: En el kinder del colegio, se acostumbraba a poner un tarro grande como alcancía, dónde todas las niñas ponían "el pesito de los lunes", para futuras actividades y materiales.
Yo no sabía... y como me encontré un tarrito...
Mi mamá, muerta de vergüenza me retó. Que eso no era mío, que me había robado el tarro de la plata de otras niñitas que juntaban con esfuerzo y bla bla..
Yo: Es que me lo encontré!!! yo quería la ropa para la Pinina!!!! ya estaba por llorar, arrepentida por mis pecados, cuando..
La Monjita: Pero mujer... no la retes, esta niña es muy re chica, ni sabe lo que es robar, pero le enseñaremos que las cosas que están acá, no es que no tengan dueño y bla bla...
Me arrepentí, devolví las especies mal habidas, con el dolor de mi alma y enojá porque me las quitaron..
Así que la monja, por la confesión y devolver las especies, (además de que me quería mucho), me regaló un vestido para mi muñeca y mi mamá me compró el resto...
Pero aprendí que no había que robar.. claro que después se me olvidó denuevo jajajaja
Ven que era de puro inocente?
.


16 comentarios:

Vane dijo...

Hola negrita!!! me mataste de la risa con éste post, de sólo imaginarme tu carita de susto con el interrogatorio me dio mucha ternura.

Ya que por acá se reciben confesiones de robos, te cuento que yo le robaba las rosas a mis vecinas -que con tanto amor las cuidaban-, para regalárselas a mi mamá, nunca supieron que era yo, uy! ahora sabés mi delito, ¿puedo ir presa por eso?, jajajaja.

Saludos y es un placer pasar por tu rinconcito.

titicandia dijo...

jajajajajajajaaj ¡¡Carola!!! que genial..obvio que eres re chica y que no sabias...OJO pero ahora sabes jajajajaja muy buen relato....deberias escribir un libro con tus aventuras, son muy amenas y lo mejor reales jajajajajaja.
Cariños,
Titi

RAHM dijo...

Carola, lo que cuentas es como esas películas donde explican cómo Anakin se convirtió en Darth Vader o cómo Hannibal Lecter se convirtió en caníbal, después de estas anécdotas la próxima vez que te vea te voy a saludar de lejos nomás ja.ja.ja

cuidate...

Claudia Canifru dijo...

Jajajaja, que guena!!!! Aunque lejos la mejor es la de la cartera!

kiantei dijo...

Jaja...me reí mucho con esta historia que me fui imaginando pasito a pasito y hasta te vi con cara de malhechora sacandole el tarro a las cauras chcas, jeje.
Notable.
Me encanta verte con esos ánimos.

Un besito.

Faracita dijo...

Jajajja!!

Tengo una amiga laironaaaaaaaaaaa!!

Parece que voy a revisar mis especies en la casa cuando llegue hoy!!
jajajaja!

Me alegra q vuelva a escribir...
se le quiere!

elalcaravan dijo...

a mí también me gustaba tocar la campana en el colegio, incluso una vez la toqué cuando no correspondía para desorientar a los compañeros jejeje, igual buena la actitud de la monja fue comprensiva, así se debe enseñar y bien por ti que aprendiste aunque se te olvido con lo de la cartera jejeje.

markin dijo...

Las "manera de aprender" que tenemos son diversas.

Las reacciones a nuestro primeros actos tb son diversos.

No fue un trauma par ti, y te quedó muy bien grabado en la mente, el descubrir la palabra "robo" en ti.

Inocencias,... ya lo que hiciste despues., cosa tuya en penitencias.

:)

chau,.

Aelo dijo...

Jajajaja, vaya que me reí con este post. Ya te imaginaba ahí, toda inocente encontrando el tarro. Por suerte la monja era comprensiva.

Un abrazo.

Viole dijo...

jajajajaja, te pasaste, mu weno!!!
excelente, me encanto, y ate imagino ahí jajajaja

Cariños....

Sabina Atalaski dijo...

Chaaaah... la de la cartera fue inconciente, pero ésta fue descarada poh!!! Caura chica manilarga no más... de las monjas tenía que ser! jajaja
Besos mi negra cleptómana

Juan Carlos Araya A dijo...

Carol
primero mis saludos, luego mi comentario, aplausos para tu madre, hoy en mi pega veo como llegan esas madres y padres a justificar cada uno de los robos de sus angelitos,creo que con una verguenza de ese tamaño cualquiera aprende, te repito los aplausos para tu mamí
Saludos
J Carlos

tukota dijo...

jio jio jio
estanegra manilarga! de chikitita, jiojio
bueno por lo menos quedaste con carteras...y vestidos...pero tay tejiendo mejor...
besitos yeguita, nos tamos viendo pronto!

Negrita dijo...

Vane

según mi mamá yo estaba re asustada.. eran tan re chica que me acuerdo a medias no más.
Quién no se ha robado las flores de los jardines! también lo hice y no me fui a la cárcel ajaja estas salvada.

Titi

Parece que sí sabía un poco, porque según mi mamá, apenas ella lelgó a buscarme, yo quería salir rajá pa la casa...
En realidad ahora que recuerdo, en el colegio de monjas hice hartas leseras...
jajaja

Rahm
Me píllaste!
Ha sido una carrera "en ascenso" jajaja
No te preocupís, yo sé que no tienes niuno, así que nunca tan mala como para carterearte jajajaa
Seré como Robin Hood, robaré sólo a los ricos, para ayudar a los pobres juajauajua te salvaste!

Kiantei
Si yo tenía una cara de cabra buena!!
Algún día pediré ayuda para que me enseñen a escanear algunas fotos.
El famoso tarro..
No sé por qué, nunca fui tesorera de curso jajajajaja

Faracita
Siii tu amiga fue lairona!! ahora estoy en rehabilitación jajaa aunque a veces tengo mis recaídas como con la famosa cartera..
No te preocupís amiga, no le robo a los míos, el hostal Farah está a salvo!
Niún palo de fósforos se te desaparece!
Yo tb te quiero, más que la re cresta.

Elalcaravan
en el colegio de monjas fui súper regalona, en realidad me dio mucha pena salirme en cuarto básico. fue por que nos cambiamos de casa y quedaba super lejos.
Me hicieron una despedida bonita y por años volví a saludar y recorrer el colegio con nostalgia.

Markin
Ni te imaginas, de las más variadas formas he aprendido jajaja
Cuando chica fui bien "milagrosa", mi mamá tuvo que hacer acopio de toda su sicología para enseñarme tantas cosas..
Pero en esos años eramos super inocentes, yo al menos lo fui..

Aelo
Sabes? todo el mundo cuenta siempre historias malas respecto a los colegios de monjas de antaño y yo tuve la suerte de que no fuera así..
Siempre fui puntuda y regalona...
Recuerdo cuando llegó una nueva Madre Superiora, me vio tocando la campana para el recreo y me dijo:
"Así que usted es la famosa Carola?"
La miré pa arriba y le respondí:
"Sipos! y así que usted es la famosa Sor Berta? Espero que sea igualita a la Madre anterior, porque eramos amigas"
Las patitas!

Viole
De a poco uno se va acordando de historias, claro que las de esa época, me las recuerda mi mamá.. ella fue la que sufría los traumas jajajaa

Sabina atalaski
Si esta también fue inconciente oh.. no veís que me "lo encontré".
No soy manilarga!! de hecho nunca fui de los niñitos que van a otra casa y salen con algún juguete o intrusa.. para nada. O será que después de eso aprendí?..
Hasta hoy mis amigas confiadas me dejan sus casas para que se las cuide cuando van de vacaciones jajajaa como la ves?

Juan Carlos
Hola!
Mi mamá es una santa madre... tuvo mucha sicología con nosotros, porque de verdad eramos muy inocentes y por eso nos pasaba cada cosa...fuimos bien milagrosos, pero sanos.
Mi papá siempre me dijo que jamás iría a pelear al colegio por alguna cagada que me mandara, porque el profesor tenía la razón.
Pero si alguna vez me castigaban injustamente él movería cielo y tierra para apoyarme..
Así que nunca le mentí.
Siempre me quedó grabado eso y no les di malos ratos.
Y claro, ahora veo que a los profesores se les pierde el respeto y los papás justifican muchas de las conductas de sus hijos desautorizando a los profes y eso me da mucha pena.
Gracias por tu visita!

Tukita
jajajaa por eso es que ahora quiero aprender a tejer... será un trauma y por eso nunca antes lo intenté? jajaja
Besitos yeguita!

Bitter dijo...

aaaah no, esto es de años ya, ya sabía que no era casualidad, te recomendaría que veas a un psicólogo, ella te puede tratar por lo de la cleptomanía, jejejje
besazos

Pd; te puedo pasar la tarjeta del mío ;)

Nadiezhda dijo...

Jajaja, negra, qué divertido.
Bueno, voy a pensar si te invito a mi casa mejor. jajajaja, mentira!!
Cuando vengas a santiago estas cordialmente invitada. Y te puedes llevar mi cartera, total plata no vas a encontrar en ella. Jajajaja
Besos